viernes, 15 de marzo de 2013

¿MALCRIADO O DESATENTO?



TDA-H ¿Malcriado o desatento?
Mtra. Mónica Hael Suárez Cuayahuitl
Directora  de  Centro  Psicopedagógico  Anáhuac  A. C.

El TDAH o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un trastorno neurobiológico caracterizado por una dificultad o incapacidad para mantener la atención voluntaria  frente a actividades, tanto académicas como cotidianas, unida a la falta de control de impulsos. Es un trastorno crónico, sintomáticamente evolutivo y de probable transmisión genética. Se manifiesta en niños y adolescentes.                                    

Por lo general, se detecta por primera vez cuando los niños están en edad escolar, aunque también puede diagnosticarse en personas de todas las edades. Según las investigaciones, en un salón de clases promedio de 30 estudiantes, por lo menos uno padecerá TDAH.

Es normal que muchos niños tengan altos niveles de actividad y les cueste prestar atención durante períodos prolongados, pero quienes padecen TDAH, presentan una hiperactividad y falta de atención excesivas que interfieren con el comportamiento cotidiano. Algunos niños que sufren TDAH sólo tienen problemas de atención; otros sólo tienen problemas de hiperactividad e impulsividad; otros niños tienen ambos problemas. Con el tiempo, los niños que padecen TDAH tienden a ser menos hiperactivos e impulsivos, pero, con frecuencia, siguen teniendo problemas de falta de atención, distracción y organización.

                El núcleo de este trastorno conductual parece residir en una diferencia biológica: las personas con TDAH (entre un 3 y un 5% de la población infantil) presentan una estructuración y/o funcionamiento de alguna zona del cerebro, diferente a la de la mayoría de la población. Si nos basamos en los síntomas y en las causas que subyacen, podemos distinguir los tres subtipos siguientes:

A) Trastorno del déficit de atención con hiperactividad, con predominio del déficit de atención (TDAH/I)

Los síntomas que manifiesta este alumnado son los siguientes:
• No mantienen el mismo grado de compromiso en las tareas que otros niños.
• Presentan dificultades para prestar atención suficiente a los detalles.
• Parecen no escuchar.
• Tienen dificultades para organizar las tareas y no suelen finalizarlas.
• Evitan el esfuerzo mental sostenido.
• Pierden objetos.
• Se distraen por estímulos irrelevantes.
• Son olvidadizos.

El déficit central parece ser la lentitud en el procesamiento de la información, por un estado de alerta y vigilancia inconsistente, en particular cuando la información se presenta por vía auditiva.

Respecto a la conducta social, los niños con TDAH-I son más pasivos, tienen un conocimiento social limitado, si bien no evidencian problemas de control emocional.

B) Trastorno del déficit de atención con hiperactividad, con predominio hiperactivo / impulsivo (TDAH/ H-I)

Los síntomas que manifiesta este alumnado son:

IMPULSIVIDAD:
• Responden de forma precipitada a las preguntas.
• Tienen dificultades para guardar su turno.
• Interrumpen a otros.

HIPERACTIVIDAD:
• Hablan en exceso.
• Mueven constantemente manos y pies.
• Abandonan el asiento en la clase.
• Corren o saltan en situaciones inapropiadas.
• Tienen dificultades para jugar tranquilamente.
• Actúan como si estuviesen impulsados por un motor.

Es más común en niños preescolares, siendo, posiblemente, el precursor evolutivo del subtipo combinado.

C) Trastorno del déficit de atención con hiperactividad, tipo combinado (TDAH/ C)

Los problemas centrales se producen en el control inhibitorio que, a su vez, afectan negativamente al manejo de los recursos atencionales. Es el subtipo que presenta mayor severidad, al estar afectado tanto el comportamiento como el aprendizaje; aparecen problemas de rendimiento acompañados con repetición de curso o con necesidad de ayuda diaria para hacer sus deberes escolares.

                Es importante mencionar que existen pequeños que pueden presentar algunos de los síntomas característicos del Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y que sin embargo, no padezcan dicho trastorno. Sin embargo muchos chicos que si lo presentan en muchas ocasiones son etiquetados como niños malcriados o groseros.

- Antes de los 6 años no es habitual establecer un diagnóstico definitivo. Lo que sí puede hacerse es adoptar una serie de medidas educativas y estimuladoras tanto en el colegio como en el hogar que pueden contribuir a que el niño mejore e incluso que los síntomas desaparezcan.

Estudios recientes reconocen  que el TDAH es una limitación compleja  del desarrollo de las funciones ejecutivas,  actividades mentales complejas necesarias para planificar, organizar, guiar, revisar, regularizar y evaluar el comportamiento necesario para alcanzar metas.
Son funciones ejecutivas:
- Función de memoria del trabajo
- Función de la voz privada de la mente.
- Función de la habilidad para auto regular las emociones y la motivación.
- Función de la habilidad para solucionar problemas.
Memoria de trabajo (sistema que mantiene y manipula la información de manera temporal) destacamos las dificultades que tienen los niños en la habilidad para retener en la mente aquella información necesaria para guiar las acciones, recordar el hacer las cosas en el futuro cercano, dificultad para memorizar y seguir instrucciones, olvidar una información mientras trabaja en otra, dificultad para memorizar datos matemáticos, de ortografía; como también la dificultad para manipular y transformar la información que almacena al servicio de guiar su conducta hacia un objetivo.
La función de la voz privada de la mente tiene que ver con el desarrollo del lenguaje interno, el cual usamos todos para conversar con uno mismo, dirigir y regir el comportamiento; las dificultades que tienen los niños con TDAH en esta función les entorpece en la autorregulación de la conducta (no saben si están comportándose adecuadamente en una situación determinada). Un niño sin el trastorno seria capaz de darse cuenta e indicarse internamente cuales son los pasos que ha de seguir para adaptarse a una determinada situación; en la habilidad para seguir reglas(porque no recuerdan las pautas que les han dado) y dar seguimiento a los planes(cuando deciden hacer algo, no siguen los pasos necesarios para lograr el objetivo).
La  función para autorregular las emociones y la motivación también esta afectada en los niños con TDAH encontrando dificultades para vencer o buscar alternativas para superar obstáculos, siendo más propensos a frustrarse y a no controlar bien sus emociones.
Las dificultades de la función de la habilidad para solucionar problemas les lleva a no planificar los problemas de manera ordenada y  a no prever estrategias, además se añade la dificultad para prestar atención a  los distintos aspectos de un problema al mismo tiempo, la incapacidad de inhibir tendencias espontáneas que conducen a un error (al no pensar cual va a ser la consecuencia de una acción, lo llevan a cabo sin poder evitar el error),captar lo esencial de una situación compleja y manejar el tiempo.
 Todo esto ocasiona que ante un problema, aún cuando ya se ha dado otras veces, no sepan como actuar. Por ello es importante que la familia sea un modelo para su hijo en cuanto a los pasos que ha de seguir cuando se encuentra con un problema.
                                  CENTRO PSICOPEDAGOGICO ANAHUAC